KUNISADA II - PRINCESA YUKI Y MATSUNAGA DAIZEN - 1860

€350.00

Materia: Xilografía japonesa.

Fecha:  1860

Descripción: Esta soberbia composición captura un momento clave del repertorio Kabuki en el Kinkaku-ji. La tensión entre la virtud de la princesa Yuki y la tiranía de Matsunaga Daizen se manifiesta en una puesta en escena vibrante. La obra destaca por su simbolismo: el dragón dorado que surge de la cascada representa la herencia espiritual del padre de Yuki frente a la violencia del samurái. A nivel técnico, la obra es una joya visual, especialmente por el uso de la técnica de gofrado o relieve sobre el kimono blanco, que aporta una textura y profundidad excepcionales al diseño.

Dimensiones: DÍptico 37 x 25 cm aprox. Las dos planchas 37 x 50 cm.

Estado: Muy bueno, colores vivos, papel de época.

Utagawa Kunisada II (1823–1880)

Utagawa Kunisada II (conocido también como Kunimasa III o Toyokuni IV) fue un destacado maestro del estilo ukiyo-e. Aunque trabajó bajo la sombra de su legendario maestro, Kunisada I, logró consolidarse como uno de los cronistas visuales más importantes de la era del cambio en Japón.

Fue discípulo del célebre Utagawa Kunisada I (1786–1865). Además del nombre artístico Kuniaki, utilizó otros seudónimos (gō) como Hōsai, Ippōsai, Ichiosai, Onojirō y Hachisuka.

Su obra abarcó diversos géneros, incluyendo grabados de luchadores de sumo (sumo-e), actores de teatro (yakusha-e), bellezas femeninas (bijin-ga) y representaciones de extranjeros occidentales (Yokohama-e). Aunque en su época fue considerado un artista menor, su grabado del luchador Onaruto Nadaemon de la provincia de Awa alcanzó fama mundial al aparecer retratado en el fondo del famoso óleo que Édouard Manet pintó de Émile Zola en 1868.

US2.     MD-9100